
Callejones de San Cristóbal, Durango y de Romita y calle Real de Romita, Col. Roma.
En esta área se encontraba originalmente un "pueblo de indios", Aztacalco (en casa de las garzas), que según Orozco y Berra se ubicaba en los limites de la Gran Tenochtitlan y Chapultepec, sobre un islote circundado por canales. Posteriormente se Ie conocería como Potreros de Romita.
En 1529, Carlos V adjudicó a Hernán Cortés el Bosque de Chapultepec, adjudicación que incluía el pueblo de Romita. El virrey Luis de Velasco cancela esta disposición por lo que significaba de despojo a la Ciudad de México.
La capilla que ahí existe, Santa María de la Natividad de Aztacalco, data de 1530. Fue edificada por Fr. Pedro de Gante. Ha sido restaurada.
La plaza fue declarada Zona Típica en 1943.
La capilla conserva un cuadro de la imagen del Señor de los Ahorcados que fue obsequio de Carlos V, imagen que se vincula con la antigua tradición de celebrar en la plaza la farsa que llamaron "de los ahorcados". En la procesión que para ello se organizaba antes de Semana Santa, los llamados "huehuenches", batiendo guitarrillas y tocando violines, entonaban el "Uni ma yégutl huehuéntzi; uni ma yéguatl tecuami qui" (Un día con otro nos volveremos viejos; un día con otro nos hemos de morir).
Y después de recorrer con este y otros cánticos las barriadas antiguas, los fieles se reconcentraban en la plaza y llevaban a cabo la "representación de los ahorcados".
MUY BUENO E INTERESANTE, PERO
MUY BUENO E INTERESANTE, PERO FALTA HACER SABER SI TODAVIA SE LLEVA A CABO ESTE ACONTECIMIENTO O TRADICION
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